Nuestra esencia
En Apapacho Mexicano creemos que cada pieza artesanal guarda una historia que merece ser contada.
Nuestro nombre nace del náhuatl, de la palabra apapacho, que significa abrazar con el alma, envolver y proteger, un gesto que transmite afecto, consuelo y calidez emocional. Esa idea es el corazón de nuestra marca. Nacimos con el propósito de compartir con el mundo la magia del arte popular mexicano, acercando al corazón de cada hogar las tradiciones, los colores y la calidez de nuestras raíces.

El alma detrás de cada pieza
Cada creación que ofrecemos es más que una obra decorativa: es el resultado de la pasión, el talento y la herencia cultural de nuestros artesanos.
Cada alebrije, cada cajita de Olinalá, cada detalle, está hecho completamente a mano, con paciencia, amor y respeto por la tradición.
Trabajamos directamente con comunidades artesanas en San Martín Tilcajete y San Antonio Arrazola (Oaxaca) , así como en Olinalá (Guerrero) , donde el arte no solo embellece, sino que también da sustento y esperanza a cientos de familias.

Preservar la tradición, transformar el presente
Nuestro compromiso va más allá del arte: buscamos preservar las técnicas ancestrales y el valor cultural que da identidad a México, mientras generamos oportunidades de desarrollo para las nuevas generaciones.
A través de nuestro modelo de comercio consciente, destinamos el 5% de cada venta al fortalecimiento de talleres locales, programas educativos y proyectos sustentables que impulsan el crecimiento de las comunidades artesanas.
“Apapacho Mexicano es más que una marca; es un abrazo que viaja desde las manos de nuestros artesanos hasta tu hogar”.
El arte como unión humana
Creemos en el poder del arte para unir culturas, transmitir emociones y contar historias que perduran.
Cuando eliges una pieza de Apapacho Mexicano, no solo adquieres una obra única: te conviertes en parte de un legado que honra la creatividad, la identidad y la esencia misma de México.